Dejarlo todo para ser mochilera

Ser mochilera o nómada digital, ¿es posible? Miedo irrefrenable, incertidumbre, pensamientos catastróficos… sin mencionar los usuales comentarios de «¿y de qué vas a vivir?«, «¡qué miedo!«, «¡no te fíes de nadie!«, «¿y cuando se te acabe el dinero, qué harás?«. Ha sido un verdadero viaje el haber llegado a donde estoy ahora, pero puedo afirmar, por fin, que lo he logrado. Soy mochilera, y no tengo más hogar que mi mochila, ni más acompañante que Nokkem, el gato errante 🙂

Dejarlo todo atrás para ser nómada

Siempre he fantaseado con viajar, pero nunca he tenido realmente con quién hacerlo (y por supuesto, ni se me ocurría hacerlo sola). Fue cuando empecé a leer el blog de Vivir al Máximo que algo dentro de mí hizo click (igual fueron sólo gases, quién sabe). Ese estilo de vida que anhelaba y que veía tan lejano era posible…

«¡Jo, yo también quiero viajar, ser mochilera, tener una web, y vivir todas estas cosas tan emocionantes!» pensaba. Han tenido que pasar varios años para que ese sueño se hiciera realidad.

Me encontraba trabajando en uno de esos tantos trabajos anodinos, cuando un día cualquiera dije para mis adentros… hasta aquí. Ya no más, wei. Como dice uno de los tantos libros que estoy leyendo ahora, Más Platón y menos prozac, uno tiene que probar por medio de la experiencia lo que le gusta y lo que no, y eso hice.

Timmy, the large black cat. Uno de los gatos que hay aquí, en el sitio donde estaré unos meses.
Timmy, the large black cat. Uno de los tantísimos gatos que hay aquí en el sitio donde estaré unos meses.

Para mí, el trabajo es una parte esencial de la vida. Hoy, charlando con una maravillosa irlandesa, me comentaba lo siguiente: existen dos clases de personas, aquellas que otorgan más importancia al tiempo de ocio fuera del trabajo, y aquellas otras que dan una importancia primordial al trabajo. Bueno, yo soy de este segundo grupo. Me apasiona trabajar (hola, casa VI en astrología #AstrologistIssues). Me encanta sentir que mi minúsculo granito de arena, por insignificante que sea, hace algún impacto en este árido desierto.


Viaje en solitario por primera vez

La semilla de dejarlo todo para hacerme mochilera creció dentro de mí, y decidí viajar por primera vez en mi vida en solitario. Fue un salto al vacío importante, ya que tenía muchos miedos, inseguridades y temores relacionados con viajar y con mi baja autoestima.

Me fui a Italia unos 9 ó 10 días, aunque reconozco que lo hice a tiramierda completamente (es decir, con esa dejadez recóndita que me caracteriza). Quédate con ese concepto, lo verás muy a menudo en mis entradas. Viajé a Roma, Siena, Florencia, Padua y Bérgamo. Todo eso en apenas una semana y media. Pero… sobreviví. Y no sólo sobreviví, también aprendí que viajar al extranjero no es diferente a viajar a otra ciudad dentro de tu mismo país.

Bus a Siena. Dibujo que hice en el autobús que me conducía de Roma a Siena.
Bus a Siena. En este trayecto el conductor casi me echa del autobús y me deja abandonada en mitad de la nada (sin mi maleta) por no entender Italiano. Juro que es real. Imagino que el hombre tendría un mal día, pero es cierto que encontré en Italia cierto nivel de rechazo por no saber hablar Italiano.

Bueno, admito que antes de volar, en la cola del check-in tuve que buscar en Yahoo respuestas (¡alabada sea esta web!) «cómo coger un avión«.

Aunque el viaje fue una locura, la sensación de plenitud fue tal que, al volver al pueblo donde vivía, lloré de frustración. Tenía que volver a esa vida vacía de trabajar 6 días a la semana (a veces toda la semana entera) en un trabajo que no me gustaba en absoluto, que me consumía y me restaba vitalidad.

Algunos pensarán: «¡No te quejes! ¡a nadie nos gusta nuestro trabajo! Es lo que hay». Esta frase me la han repetido en incontables ocasiones (lo cual es ciertamente desmotivador). Pero no puedo aceptar que eso sea todo lo que la vida tiene que ofrecerme. Y si me estoy equivocando con esto, ya me estamparé tarde o temprano.


Lo he vendido/donado/regalado TODO

Como decía antes, es muy frustrante que prácticamente todo tu entorno te diga que no puedes seguir tu sueño, haciéndote ver que no eres capaz y avivando todos y cada uno de tus miedos internos. ¡Suficiente mierda llevamos dentro, como para que nos echen más encima!

Tomar la decisión de dejarlo TODO y viajar no ha sido nada, nada fácil (hola, Luna en Sagitario casa IX #EllaAstrólogaTotal) .

Foto del equipo errante (Nokkem y yo jaja) tumbados en la cama.
Absoluta profesionalidad fotográfica, lo sé. Foto de aquí y ahora. La carita de Nokkem es tan aw <3

Dejé mi trabajo, dejé el piso en el que estaba de alquiler y vendí, regalé o doné absolutamente todo lo que tenía salvo lo que cabe en una mochila de 50L (y en la mochilita donde llevo a Nokkem).

7 prendas de arriba y 4 pantalones (incluyendo el pijama). Dos chaquetas. Una toalla de microfibra. Unas zapatillas, unas chanclas. Ropa interior.

Fotografía de mi habitación actual.
Este es el 95% de toda la ropa que tengo ahora. El otro 5% sería la ropa interior y la ropa que llevo ahora puesta. Nada mal. También tengo colgada la mochila de 50 L y la toalla de microfibra. Dediquemos un instante para observar el arenero esquinero 🙂

Una vida minimalista, una vida mejor

Reconozco que este estilo de vida no es para todo el mundo, y es maravilloso que haya diversidad. No recomiendo a nadie que persiga este camino tan fuera de la norma, a no ser que genuinamente quiera hacerlo. No es fácil, pero para mí era más difícil seguir en un trabajo que acabé odiando, con una rutina que detestaba, estando cansada todo el día y queriendo evadirme cada vez que llegaba a casa. La comida, los videojuegos y YouTube eran mis vías de escape.

Es increíble darte cuenta de que puedes vivir con lo mínimo. Aunque si me viera Diógenes de Sinope, diría que aún puedo vivir con mucho menos (¡y seguro que tiene razón!).


Ser mochilera con un gato

Otro punto, escueto pero pesado, es el de ser mochilera (mujer, con todo el estigma que acarrea eso) y además, querer viajar de aquí para allá con un gato. No sabéis la de quebraderos de cabeza que me ha dado este tema. Pero tras mucho, mucho debatirme internamente sobre qué es lo correcto para mí, he decidido traerlo conmigo en esta aventura.

A pesar de que existe mucha información sobre este nuevo concepto en auge, «nómada digital«, no hay apenas información sobre ser nómada digital y, además, tener un gato.

Mis únicos referentes han sido, por un lado, un americano que, tras tener una experiencia similar a la mía (pero con toda probabilidad más «exitosa» a nivel económico-social), lo vendió todo y ahora viaja por el mundo con su gata Willow (@vancanmeow en instagram).

Fotografía de Nokkem dentro de su mochila, preparado para viajar y conocer mundo.
El pequeño Nokkem, preparado para viajar. La mochila, después de mucho estrujarme los sesos con cuál comprar, es esta.

Y por otro, un español que recogió un gatito e hizo el Camino de Santiago con él, y ahora viajan en bici por el mundo (@gato_nomada en IG). Si ellos han podido, ¿hay alguna razón por la que yo no pueda? El Destino dirá, hoy por hoy, me he embarcado en el viaje de mi vida.


Mi primera parada

En el caso de que te preguntes cuál ha sido mi primera parada, don’t worry. Estoy en un voluntariado remoto, compartiendo vivienda con una pareja de irlandeses y un londinense. Mi inglés está mejorando considerablemente.

Lo mejor de todo: mi trabajo es, básicamente, cuidar a 26 gatos. Oh, y a tres perros y una oveja. Y Nokkem está divinamente. Estamos encantados. Ya ha conocido a uno de los perros, y ha hecho una amiga gatuna, Wendy.

Fotografía de un gato naranja en mitad del patio.
Pues sinceramente, no sé si este gato es Libbi, Sindy o Mogie. Hay demasiados gatos naranjas 😛

Conclusión

Dicho esto, me gustaría concluir con que sea cual sea tu sueño, persíguelo. Sé que suena terriblemente Mr. Wonderful (ugh), pero es cierto.

Creo es la mayoría de personas pasan por la vida sin realmente vivir, dejando correr el tiempo.

Hazte consciente de la vida que tomas, y elije con consciencia. O al menos, ve haciéndote cada vez más consciente de tus decisiones (por nimias o insignificantes que puedan parecer). No dejes que los comentarios de gente sepultada por su propia cruz te alejen de tu camino. Todos tenemos la posibilidad (y el deber) de elegir con sabiduría nuestro sendero.

Y, como consejo, no desalientes a aquel que quiere hacer con su vida algo «diferente» (ser mochilero, o cualquier otra cosa), ya sea por preocupación real o egoísmo (o, usualmente, por una mezcla de ambas cosas). Deja a esa persona libre de tomar sus propias decisiones. Si ha de estamparse contra el suelo, o, como diría una amiga, que le den un tarantantán, así será. Sé libre, y permite al resto que también lo sean.

Hasta que nos olamos (click aquí para ver la referencia).


Si te ha gustado el artículo, puedes comentarme tus inquietudes aquí abajo o buscarme en instagram o YouTube. Por el momento, estoy empezando este proyecto así que… eso. Muá.

5 Replies to “Dejarlo todo para ser mochilera”

  1. Pero que deliciosa aventura. Inicia la temporada 4 con mejores ℴℯ y subtramas que nunca. Contigo siempre, vayas donde vayas .

    ¡Asombrosos viajeros! ¡Qué nobles relatos
    Leemos en vuestros ojos profundos como los mares!
    Mostradnos los joyeros de vuestras ricas memorias,
    Esas alhajas maravillosas, hechas de astros y de éter.

  2. Me encanta. Siempre me inspiras, te agradezco muchísimo.

    Estoy en ese punto; al borde del vacío. Tengo el vacío frente a mi y estoy a un solo paso de saltar a la aventura por una vida mejor. Aún intento eliminar mis demonios internos (Miedos, preocupaciones, prejuicios, inquietudes). Siento que atravieso la noche oscura del alma, siento que estoy cambiando poco a poco y cuando volteo a ver el pasado me doy cuenta que ahora soy mucho mejor de lo que era hace un año. Espero pronto poder lanzarme a la aventura y convertirme en el protagonista de mi propia vida. Y quién sabe, quizá un día te vea en persona y te agradezca por ser un factor influyente en mis decisiones positivas.

    ¡Saludos! <3

    1. ¡Cómo me alegra saber eso! Lo más importante que has escrito es eso de mirar atrás y darte cuenta de que ahora eres mucho mejor. Y a medida que pase el tiempo, te verás a ti mismo tal como estás ahora, y te darás cuenta de que habrás avanzado mucho más. La vida es eso, al fin y al cabo. Avanzar… ¿hacia dónde?, pues no lo sé la verdad.
      Un gran abrazo, ya nos conocemos si el Destino así lo manda 😉 muá.

  3. hola sara
    qué tal?
    hoy me acordé de ti y de tu video último
    eché vistazo a la web esta y a tu instagram
    hacía tiempo pues.
    saludos.
    bye.

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