Diario de una cuarentena (I): desconexión

Aquí estamos, amigos míos, como la mayor parte del planeta: en cuarentena. Tiene gracia que mi primera parada como nómada sea en estas condiciones. Pero no os voy a mentir, me siento afortunada. Todos los días mi compañero londinense y yo sacamos a pasear a los perros al bosque. También aprovechamos para sacar la basura, y si todo ello no basta, podemos ir a la terraza del solar (que yo no suelo usar, no sé por qué). Así que, dentro de lo malo, gozamos de excepcionales condiciones.

Además, recordemos que estoy rodeada de montones de gatos. Desde luego, es el mejor sitio para pasar una cuarentena.

La preciosa Slinky se ha convertido en una de mis gatitas favoritas.

Estos días de confinamiento estoy aprovechando para cambiar algunas cosas que no me gustan de mi día a día.

Decidí hace más o menos una semana desconectarme completamente de las redes sociales y de internet. Siento que ahora es un tiempo magnífico para pensar y conversar conmigo misma. Estoy recuperando eso de llamar al teléfono cuando quiero contar algo. Y como no estoy todo el día pegada al portátil o al teléfono, tengo bastante tiempo libre para hacer lo que me venga en gana.

Por fin he inaugurado mi bloc de dibujo nuevo. También me he leído dos libros: Libre y salvaje: La gran aventura de la vuelta al mundo a pie, de Ignacio Dean y La gran adicción, de Enric Puig Punyet.

Diario de una cuarentena

Admito que aunque he abandonado internet, de vez en cuando lo uso para consultas inmediatas. No vago durante horas por internet, como solía hacer antes, sino que lo uso para consultar X cosa, y cuando termino, prosigo con mi vida real.

Esto sucede con Amazon. Decidí sustituir los libros de papel por un Kindle de Amazon, ya que para viajar es la mejor opción. Por ello, cuando termino un libro, abro Amazon y me compro o descargo el siguiente libro de la lista. Hoy mismo me he descargado gratuitamente El Quijote, y hasta que no me lo termine, no voy a abrir otro libro.

No sé si os pasará a vosotros, pero hasta ahora siempre he me he habituado a tener 20 libros empezados, ¡y nunca consigo terminar ninguno!. Ayer comentaba con un amigo que en todo libro hay una parte más o menos aburrida, momento que suelo aprovechar para dejar de lado ese libro y abrir otro «más interesante» a priori.

Diario de una cuarentena

Otra cosa que también estoy haciendo bastante es ver series y películas. He descubierto gracias a Chris The IT Crowd (‘Los informáticos’, en España), maravillosa serie inglesa (a la par que estúpida) que ha sacado mis mayores carcajadas hasta la fecha. Aprovecho también para recomendar la película The revenant (‘El renacido’), protagonizada por Leonardo DiCaprio.

Como a todos, me gustaría poder tener libertad para salir a la calle cuando quisiera, hacer senderismo, hacer turismo por las ciudades de alrededor… pero no se puede. Es lo que hay, y lamentarse por lo que no se puede hacer es una pérdida de tiempo. Otra cosa que he dejado de hacer ha sido leer acerca del Covid-19 y de sus terribles consecuencias sobre la indefensa Humanidad. Jamás he sido partidaria de leer las noticias (y mucho menos de verlas en la TV, teniendo en cuenta que llevo unos 10 años sin ver la televisión). Pero tampoco nunca antes habíamos vivido una pandemia mundial.

Todo bien desde Gondor

Y aunque no temo por mi vida, sí me preocupan un pelín mis familiares. Sin embargo, no puedo hacer nada para parar los designios del Destino, y será lo que tenga que ser. Me preocupe o no, pasará lo que tenga que pasar.

He podido comprobar que leer o informarse todos los días sobre este tema genera una especie de intranquilidad muy cercana a la ansiedad. Así que por el bien de mi salud mental, me retiro de esta vorágine de noticias terroríficas. De lo que tenga que enterarme, me enteraré.

Así están las cosas por ahora. Creo que es un buen momento, a nivel planetario, para replantearnos ciertas cosillas y permitirnos desconectar de algunos sinsentidos que nos roban tiempo y energía. Que cada uno haga lo que sienta que deba hacer (sin salir de casa, eso sí).


Se despide servidora. Vuelvo a hacer hincapié en la necesidad de cultivar la tranquilidad. Mi modo de cultivarla está siendo a través de la desconexión internáutica.

Hasta que nos olamos 😉

4 Replies to “Diario de una cuarentena (I): desconexión”

  1. ¡¡Qué bueno todo lo que narras Sara!! Me alegro mucho de como estás cambiando todo a mejor.
    Y tienes mucha suerte de que te haya pillado al principio de tu viaje y rodeada de toantos mininos! ^^
    Será como una purga para perder todo lo que no sirve y luego viajar ultraligera!

    Cuando la presidenta de Madrid dijo que no iban a cerrar las fronteras, a mi mamá la dieron teletrabajo y convencí a mis padres de venirlnos al pueblo para pasar la cuarentena, también puedo salir a pasear al bosque, y estoy pasando por un proceso muy parecido.. De darme tiempo y deshacer el nudo de ansiedad que tenía en el pecho..
    Luego la presidenta dijo que se cerraban las fronteras xD Lo ví venir..

    Ya me he leído otro par de libros, y ayer empecé otro..
    Mira, uno de ellos se llama Onirodinámica. Me ha cambiado por dentro como pocos libros lo han hecho. Creo que te gustaría mucho, te lo recomiendo.
    https://www.amazon.es/Onirodinamica-sue%C3%B1o-Sr-Sergio-Villoldo/dp/1493668005
    Quizás te lo puedas bajar a tu kindle más baratico que en físico.

    Tomo nota de tus recomendaciones.

    También pienso que el dichoso virus tiene mucha carga psicológica y que lo mejor es hacer caso omiso y cultivar la tranquilidad. La gente ve gigantes cuando sólo hay molinillos xD
    Pero es una bendición esta cuarentena

    Es muy lindo el segundo dibujo que posteas, me gusta mucho.

    Sigue así de bien, me gusta mucho más la sencillez y la autenticidad que has conseguido

    Bye!

    1. Oh, por lo que veo ese libro no está en versión Kindle. Quizá cuando me termine El Quijote… 🙂
      Me alegro mucho de que estés pasando la cuarentena pudiendo pasear un poquito por el bosque. Ojalá ese nudo de ansiedad vaya desapareciendo poco a poco y aproveches estos días de confinamiento forzado para descansar.

      Un saludito.

      1. Gracias Sara, acabo de leer la parte dos de tu confi. xD
        Te recomiendo también a Miyo: https://www.youtube.com/watch?v=835VtHs_JRo

        Da mucha ternura escucharle y te despierta y conecta con ese lado espiritual. Si dices que te hace falta volver seguro que te hará bien.

        Otro saludo! Y te mando un punto sobre cien para que hagas ejercicio.. (Flexiones de pie con las manos en la pared.. La verticalidad poco inclinada lo facilita todo)

        Cuidate mucho.

        1. Uff me da mucha pereza Mindalia. Pero tendré en cuenta ese vídeo para verlo en algún momento. Mi dolor de espalda me ha obligado a hacer estiramientos sí o sí. En fin, mucho ánimo en esta reclusión, Litos.

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