Diario de una cuarentena (III): pues divinamente, oiga

¡Ha llovido! Está haciendo un tiempo de mierda y me encanta. Frío, humedad y lluvia. Vamos, lo ideal para no querer salir a la calle en absoluto. Estas noches me está costando dormir, y estoy procurando levantarme una hora más pronto porque me gusta leer por las mañanas.

Es una maravilla eso de desayunar leyendo. Creo que el kindle de Amazon ha sido la mejor compra que he hecho desde hace mucho tiempo. Que por cierto, y sin que venga al caso, me tuvieron que reenviar desde Amazon el kindle porque el día de la entrega, el transportista me hizo una jugarreta guarra guarra y me lo robó. Dirty dirty. Es una pena eso de no poder fiarte de prácticamente nadie.

Estoy acostumbrando cada noche a barajar las cartas del Tarot y sacar una carta, que dejo bocabajo sobre la mesita para mirarla al día siguiente al despertar como consejo simbólico. Dudo mucho de mi inexistente habilidad tarotística, pero hoy me ha salido el 2 de copas, y me siento Barbie superstar, aún a pesar de mi dolor de espalda creciente.

Diario de una cuarentena

Investigando cual Sherlock Holmes, creo que el dolorcillo espaldero se debe a que no sé dibujar si no acerco mi angelical rostro al papel. Soy como Gollum, sentada en la silla de mi habitación… salvo que en vez de un anillo mágico tengo unas acuarelas llenas de pelo de gato y un cuaderno de dibujo mordisqueado.


Me siento liberada, la verdad. Como alguno sabrá, ayer finalmente di el paso de anunciar oficialmente en corphilium.com mi abandono permanente en dicha web.

Ha sido como una losa que me he quitado de encima, a pesar de que ya avisé de ello en instagram hace semanas. Digo esto no sin pena, pues para mí Corphilium fue un auténtico proyecto al que le dediqué muchísimo esfuerzo (aunque parezca mentira). Ha sido un viaje maravilloso (a la par que muy doloroso), y gracias a él he aprendido muchísimas cosas. Me siento ligera de equipaje y feliz.

Estoy muy agradecida con todas las personas que pasaron por mi vida a través de Corphilium, pues me llevé de todas ellas grandes lecciones.


Cambiando de tema, en apenas una semana viene una muchachita argentina a la casa donde estoy viviendo, y me muero de ganas por poder hablar español en persona con alguien. A veces parezco retrasada hablando inglés, ¡cuánto me falta por mejorar!

Hoy le he cortado el pelo a Chris, quería una cresta mohicana. Podríamos decir que no lo he hecho DEMASIADO mal. Es más, en mi ranking estaría en la posición de «uy casi, pero no«.

El resumen de mi vida

Echo de menos caminar, sacar a pasear a los perros, ¡hasta echo de menos recogerles las cacas! También echo de menos los abrazos. Desde luego cuando salgamos de esta habrá que celebrarlo con Champín y Coca-Cola Zero Zero (wow, qué locura, fiestote).

No he podido resistir la tentación de volver a instalarme instagram en el móvil. Estoy dibujando tan a menudo, que me gusta publicarlo en instagram… total, para que a la semana vuelva a ver los dibujos publicados y piense «joder, qué puta mierda». This is the life. Me alegra retomar el contacto con algunas personitas a través de instagram.

¿Sabéis? Me molesta bastante ver cómo ciertas personas en YouTube están intentando sacar tajada del tema del coronavirus. Me parece terriblemente sucio e inmoral, aunque no sólo pasa con el coronavirus, sino con cualquier tema de moda. Y de verdad que me revienta. Muchos creemos que ver YouTube en vez de ver la TV es «mejor», pero es la misma puta mierda. Ojo, no critico el hecho de hablar del coronavirus, sino de que ciertas personas hagan uso del amarillismo con el único fin de colarse en las tendencias del momento y ganar dinero.

McDinero, todo un referente de la literatura clásica nipona

El único vídeo que voy a ver relacionado con este tema va a ser el de Sadhguru (¿A dónde nos llevará el Coronavirus?).

En fin. En el fondo de mi corazón siento gran emoción de estar viviendo estas circunstancias. No digo que me alegre, sería una sádica y una estúpida, sin embargo, ya que no puedo hacer nada para cambiar estas circunstancias, lo mínimo que puedo hacer es verle el lado positivo.

  • Ver cómo están disminuyendo los terroríficos niveles de polución y de dióxido de nitrógeno.
  • Aceptar que está bien «perder el tiempo» y no ser productiva.
  • Crear, en vez de consumir y producir…

Nunca «PARAR» tuvo unas consecuencias tan profundas.


Deseo a todo aquel que me lea salud y paciencia. Estamos juntos en esta batalla. Como vi esta mañana en un post de instagram… ya que no podemos ir afuera, ¿qué tal si vamos hacia dentro?

Un gran abrazo, caminante. Hasta que nos olamos 🙂

He «comido» un smoothie y ahora estoy que me muero de hambre, ew. Creo que cuando no me vea nadie, arrasaré la nevera. O algo.

6 Replies to “Diario de una cuarentena (III): pues divinamente, oiga”

  1. Champin?? jajaja eso es lo que toman mis sobris sara….de verdad!!
    pero yo me apunto igualmente a celebrarlo cuando pase,con champin y zero zero…xDD

    pd: casualmente vi el video de sadhguru,tu tambien te quedaste canatando?? seguro que si!!

      1. Me gusto en general,sí.es un hombre interesante. A veces lo escucho si me llama el tema xD
        Se parece a lo que dice Jose alfonso hernando,en lo del miedo,y como nos bloquea.

  2. Quiero comeeeteeeer errooooreeees, perdonar al mundoooo por mi dolor. Quiero ser el aveee féeeeniiiiiix que en cenizas reeeenacióoooo. Ahora llevo mi rumbo, me dirijo fuertemente a ningún lugar. Sucumbir al misterio es volar en libertad.

    Estoy tan orgulloso (en específico por que le hayas cogido gusto a barajar).

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