¿Para qué vivimos?: La voluntad espiritual

Como dijo Freedy Mercury en «The show must go on»: «what are we living for? […] does anybody know what we are looking for? […] does anybody know what we are living for?», es decir, ‘¿para qué vivimos? ¿alguien sabe qué estamos buscando? ¿alguien sabe para qué estamos viviendo?’.


La incertidumbre de la vida

Sinceramente, ¿alguien sabe para qué vivimos? ¿sabe alguien qué buscamos? ¿sabes tú mismo lo que buscas? yo, hablando desde mi minúscula experiencia, no lo sé. Vivo en un torbellino de tensión y descontrol, sin saber muy bien qué estoy buscando. A medida que pasa el tiempo, entiendo más y más claramente que la vida se trata de no saber hacia dónde vas.

Sí, puedes intuir algo, como un tímido rayo de Sol que se cuela en un bosque frondoso. Hemos de seguir esas pequeñas intuiciones que nos proporciona la vida, y que pueden venir en forma de fracasos, victorias, ansiedad u otras enfermedades de lo más variopintas.

El Diablo como arquetipo del Mal, que nos guía hacia el «pecado».

Todos creemos ser lo más importante que existe, es un hecho. En parte es lógico, pues somos el núcleo principal de nuestro diminuto microcosmos.


Nuestra naturaleza inferior

Actuamos inconscientemente, movidos por un impulso natural que lo único que busca es ser feliz. Pero cuando no tenemos las herramientas para hacer frente al mundo (casi ninguno de nosotros hemos cultivado esas herramientas con total sabiduría), la existencia ser convierte… en una miseria.

Parece como si existiera una naturaleza inferior dentro de todos nosotros que nos anima a precipitarnos hacia abajo, hábitos indolentes, esquemas mentales insatisfactorios que nos hunden, y nos hunden…

Es lo que en la teología se llama concupiscencia, es decir, todos los pensamientos no gratos hacia Dios. En el budismo, es la mente ignorante y samsárica. Lo mismo da. Esto lo escribo porque percibo muy claramente ese tipo de pensamientos pasionales en mí misma.

¡Cuánto esfuerzo requiere no abandonarse y mejorar!

En el momento en que no soy absolutamente consciente de mí misma, aparece esa bestia que habita en mi interior. Ésta me lleva a toda clase de pensamientos y actos egoístas, separatistas y que sólo me evocan sufrimiento. Y no nos engañemos, los momentos en los que soy realmente consciente son pocos a lo largo del día. Ni estoy iluminada, ni me acerco a ello.


La voluntad espiritual

Cada vez que leo temática mística (porque ya sabéis alguno que odio la palabra «espiritual«), se me hace más patente la importancia de separarse de todos los deseos que albergamos. Y eso, damas y caballeros, es más difícil que conseguir hallar la cura del cáncer.

Lograr vencer esos pensamientos obsesivos que nos dicen «haz esto»… Fumar un cigarro más, comer una magdalena más, engañar a nuestra pareja, mentir… creo que no hace falta seguir con la lista. Todos nosotros caemos en este tipo de convulsiones de vez en cuando (si no todos los días). Y al final, cada vez que caemos en este tipo de pensamientos, bajamos más y más hondo. La bola de nieve se hace más pesada.

Recuerdo una frase que dijo H.P. Blavatsky: «El error se precipita por un plano inclinado, mientras que la Verdad tiene que ir penosamente cuesta arriba». Y creo que el voluntad y el esfuerzo que tenemos que poner para ser mejores personas es el mismo. Cuantísimo esfuerzo requiere no fumar un cigarro más, y qué fácil es caer. La misma voluntad que requiere no saltarse la dieta, o seguir un compromiso con nosotros mismos a rajatabla (como no volver a mentir).

En fin, no quiero enrrollarme más. Simplemente me apetecía compartir una breve reflexión sobre un tema al que llevo tiempo dándole vueltas. ¿Qué piensas tú sobre este tema?

Un abrazo, caminante. Hasta que nos olamos  🙂


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11 Replies to “¿Para qué vivimos?: La voluntad espiritual”

  1. Yo pienso que «ser feliz» es una idealización contemporánea a la que uno puede suscribirse.
    Mantenerse en paz y como consecuencia parecer alegre es algo que sale más económico.

  2. Concuerdo con Blavatsky. La verdad va cuesta arriba. Adoré tu post, gracias por subirlos! Estoy muy pendiente de tu contenido. Ansioso de ver que subirás. 😀

  3. A veces como humanos pues caemos en los instintos,pero bueno,es que estamos a mitad de camino entre el hombre y el super hombre,como dice Zaratrusta.supongo es normal. Pero si,hay que trabajarse y ser cada vez más coherentes con lo que pensamos!! estamos trabajando en ello» 🙂

    Un abrazo Sara.

  4. Hola, me gustaría solicitar un tema… No sé exactamente si tenga derecho a eso o algo así, pero te vengo siguiendo de Corphilium y bueno, siempre me ha gustado la forma en como sales adelante y te renuevas a pesar de las cirscuntancias.

    Te cuento, llevo casi 2 años con una persona que se ha convertido en realmente todo para mi, yo soy alocada, sin horarios, súper flexible, géminis. Sin embargo, esta personita «N», es todo lo contrario, debe establecer un plan para cualquier evento en su vida, cada día, día tras día. Además, sufre de ansiedad y bueno, personalmente creo que tiene depresión (endógena). Me gustaría poder ayudarlo más y a veces, cuando te leo, es como si lo estuviera viendo a él… Quisiera que pudieras escribir acerca de estos temas, y como lo llevas tú, de como sales adelante y te vuelves a parar.

    Muchas gracias por leerme. Cuidate mucho!

    1. Muchas gracias a ti por escribirme, Catherine. Te lo agradezco mucho. Bueno… me parece muy interesante lo que me comentas de tu pareja. Creo que hay personas que por su carácter son muy tendientes a la ansiedad y la depresión (aquí una al habla). Imagino que esa personita de estar en contacto contigo aprenderá poco a poco a ser más flexible y dejarse llevar un poco. El tema de la ansiedad da para tanto…
      Un gran abrazo 🙂

  5. ¿Cómo son nuestros valores?, palabras como el Bien, la Luz, el Amor, el Mal, la Verdad, ¿son valores relativos?, ¿son valores universales insertados en la ley natural?, y si operamos bajo el relativismo moral, todo es carente de significado, sólo hay forma, pero no chicha, ¿qué es lo que nos impide lanzarnos a un hedonismo vacío? porque nuestros actos son temporales y no tienen consecuencias, y no hay motivos para buscar objetivos mayores que la satisfacción de la carne y siempre podremos doblar esos valores para «justificar» nuestras acciones.

    Pero…¿y si éstos valores son universales, eternos e inamovibles?, ¿y si toda esa maraña de pensamientos, ideas, recuerdos y sensaciones es lo que llaman alma?, ¿y si somos una dualidad compuesta de un alma eterna y una materia perecedera?, ¿y si todo el mundo nace con una brújula moral ya insertada? Entonces tus pensamientos, palabras y acciones tienen consecuencias, tus bajos instintos no son tan importantes, el término Responsabilidad adquiere una nueva naturaleza y buscas objetivos mayores que el placer material, y te conviertes en un Hombre habitando en la Ciudad (en sus acepciones estoicas), y descubres que toda la disciplina que te autoimpones es porque la mejor forma que tienes de servir y ayudar a la gente que te rodea es dar la mejor versión de ti.
    Rober!

    1. Exista o no exista el Alma (yo creo que sí, pero no lo sé), lo cierto es que el hedonismo puro y duro acaba trayendo sufrimiento. Siempre necesitarás «más» para ser «feliz». Muy interesante lo que has escrito, Rober. De nuevo, exista o no exista una moral superior, cada uno sabe dentro de sí mismo qué está «bien» y qué está «mal». Todo lo que hace daño al prójimo o a sí mismo, a priori está «mal» (va en contra de la Naturaleza). Las últimas frases que has escrito son muy plenas de significado. Un besote.

  6. En el fondo somos todos tan primitivos… A veces creo que ser absolutamente feliz es rendirse a los instintos más básicos.
    Creo que no es malo pensar de vez en cuando en uno mismo y fumarse unos (cuantos!) cigarros de más, pero ¿y el orgullo de superarte al día siguiente fumando menos? A no ser que te preguntes la razón para quitártelos… Porque si fuese por mi no lo haría. Creo que lo hago por mi pareja y por si alguna vez tengo hijos y me arrepiento. Puede que esa sea mi verdadera razón de ser pero, conscientemente, no vivo por ellos. Creo que vivo por el instinto de supervivencia de la especie y eso me asusta.
    ¿Y si pudieses escoger una razón para vivir, cuál escogerías? Pueden ser respuestas muy alejadas de la realidad jajajaja

    1. Pff ser feliz es algo que todos parecemos perseguir, pero nadie sabe muy bien qué es. Sabemos lo que es ser infeliz de sobra, pero ser feliz es otro cuento. Sucede lo mismo cuando nos toca pensar en qué no queremos, sabemos qué no nos gusta… ¿pero qué queremos con nuestra vida?
      No es malo pasarse alguna vez con algo, lo malo yo creo que es cuando «sabemos» que estamos yendo en contra de nuestra naturaleza, cuando sentimos culpa o cualquier otra emoción ahogada dentro que nos dice «hacer X cosa en la forma en la que lo haces es malo». No sé si tiene algún sentido lo que estoy escribiendo, la verdad, jaja. Si pudiese escoger una razón para vivir… sería… encontrar a «Dios», ¿y tú, Ardilla?

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