SOBRE MÍ

Soy una hembra humana vulgar llamada Sara, con unos estudios un tanto “raritos” a mis espaldas. Estudié Filología árabe y hebrea, y posteriormente cursé un máster sobre la Historia de las Religiones.

Desde que tengo memoria, siento verdadera fascinación por el mundo onírico, la fantasía, la espiritualidad y el arte. Sin embargo, también he sentido desde siempre una gran atracción “antropológica” por lo más oscuro de la Humanidad: biografías de asesinos, modos de tortura durante la Inquisición, enfermedades degenerativas, trastornos mentales, terror asiático… En definitiva, me resulta fascinante cómo el ser humano puede brillar como el faro más luminoso del horizonte… o sumirse en el tenebroso abismo de la locura.

Autoretrato: la puerta a Dios

Mi camino “espiritual”, llamémoslo así, comenzó en algún momento temprano de mi etapa universitaria, cuando un verano cualquiera decidí ser voluntaria en un centro de retiros budista.

Paradójicamente, creo que mi interés por la filosofía surgió a raíz de interesarme al máximo por la “conspiranoia”. Este punto supuso un antes y un después en mi vida. Empecé a querer leer a todas horas sobre este tema y me informé de tal manera, a lo largo de varios años, que llegó un momento que, simplemente, me desencanté. Fue por aquel entonces que cursé una asignatura en la Universidad sobre Cábala. Me gustó tanto que decidí realizar mi trabajo final de grado (TFG) sobre Cábala y esoterismo.

Desde entonces, he tenido momentos en los que amaba leer y “alimentar” mi mente y mi Alma, y momentos de rebeldía contra todas las corrientes. Me he formado en Teosofía, astrología, budismo, taoísmo y Cábala, por citar algunas escuelas de pensamiento.

Considero de vital importancia cultivarse a uno mismo, y desarrollar una filosofía acorde a nuestro modo de vida, que nos sirva de brújula y timón. Hemos de hacernos dueños de nuestras vidas.

Como apunte para quien le interese, no sigo ninguna doctrina en específico. Me gusta beber de muchas fuentes.


¿Cómo surgió Filosofía Errante?

Surgió en un momento muy interesante de mi vida en el que decidí que iba a dejarlo todo e iba a convertirme en mochilera. Hasta hace poco, como cualquier otro ser humano, tenía un trabajo que detestaba. Me sentía una auténtica fracasada realizando la labor que desempeñaba. No sólo eso, sino que en los momentos de mayor estrés sufro de bastante ansiedad social… y sí, este trabajo casualmente era cara al público. Ya sabes, las causalidades de la vida.

Llegó un momento en el que me vino una idea fugaz a la mente, un destello claro y cristalino… el sueño de toda mi vida… ser nómada digital. Mi ideal de «nómada» se asemeja al antiguo peregrino de antaño, que viaja con lo mínimo, rozando el ascetismo y viviendo una vida simplísima.

Autoretrato: Chakras

Volviendo al tema, me encontraba vagando sola por Bilbao cuando una flecha certera sacudió mi mente: Filosofía Errante.

Efectivamente, este no es mi primer proyecto en internet. Hace tiempo inicié otro que me secuestró grandes dosis de energía y que me tambaleó emocionalmente más de lo necesario. Digamos que lo inicié en mal momento. Filosofía Errante NO es una “mejora” de mi anterior proyecto, ni una continuación, ni nada por el estilo. Simplemente es un blog donde yo… soy yo. Nada más. Iré viendo sobre la marcha cómo se desenvuelve este proyecto, aún en pañales.


Me siento tremendamente satisfecha de dar inicio a este proyecto mientras vivo la aventura de mi vida. Me acompaña en esta andanza mi fiel compañero felino, Nokkem. Desde algún lugar del mundo, te agradezco que hayas llegado hasta aquí.

Como decía Nelson en los Simpsons, hasta que nos olamos.

Algunas palabras clave del blog: minimalismo, zero waste, consciencia, filosofía, nomadismo digital, ascetismo, estoicismo, servidumbre, peregrinaje, misticismo, arte, anti «vendehumos», ética, psicología, tiramierdismo.

Caminante, son tus huellas el camino y nada más.
Caminante, no hay camino se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar
.

Flores vintage en blanco y negro

Btw, estoy en instagram (@filosofiaerrante_) y en Youtube.